Nooooooooooo, yo no fui anoche!
Pero hubiera ido sólo por ver esas colas absurdas y, por supuesto, fotografiar las caras contentas de aquellos y aquellas (también nos tenemos que contar dentro de la estadística y cada vez más!) que salían con su tesoooooroooo en mano, barriguita llena (porque… mira que dieron de comer, ehhh!) y corazón contento. Para muestra un botón.
Hoy seguro que más de uno no habrá dormido, habrá llegado a su casa a montar el estrumento y a hincharse a jugar o lo que sea que haga eeeesssooo!.
Pues eso, la PS3 ha llegado a Canarias y al resto del mundo. Y como no he sacado fotos (porque no fuí) les dejo con el estupendo post que nos deja Mauro Entrialgo en su blog Interneteo y Aparatuquis.