Curiosa noticia la que he leído.
En Japón se ha estrenado un buzón para bebés. Sí, leen bien, un buzón para bebés.
La cosa consiste en un buzón-incubadora (en japonés konotori no yurikago o la cuna de la cigüeña) donde se puede depositar (qué mal suena esta palabra cuando se tratan de seres humanos) al bebé no deseado. Vamos, es algo así como un lugar donde poder abandonar al bebé en condiciones optimas, sabiendo que, quien lo recibe, lo cuidará hasta que sea adoptado o llevado a un orfanato (otra palabro que suena mú malamente).
La acogida de este buzón no ha sido la deseada por su controversia. Parece que el primer día de funcionamiento ya dejaron a un… niño!. El cubilete donde se deposita tiene un tamaño más bien reducido, como para bebés.
Otra cosa curiosa es la información de la que dispone la no-madre por si se arrepiente y quiere que le devuelvan a su bebé porque decide finalmente cuidarlo.
No sé qué pensarán ustedes… pero antes que lo dejen en la calle, en la basura, es preferible dejarlo en un lugar como éste. Lo que pasa es que, como todo, puede inducir a abandonos más frecuentes.
ThiStrange fruit » Banco de leche
August 9, 2007 | 11:16 am[…] algún tiempo hablábamos sobre buzones para bebés abandonados en Japón y el otro día comentábamos sobre los bancos de tiempo como iniciativas curiosas o, por […]